Una estación de esquí preciosa y excelentes remontes, ¡pero la recepción del aparcamiento es deplorable!
La estación de esquí: Desde el punto de vista del esquí, es impecable. La zona es extensa y la infraestructura (remontes/forfait) es moderna y muy rápida, lo que minimiza los tiempos de espera. Es un complejo ideal para familias con niños o para quienes no sepan navegar: la disposición de las pistas hace que sea prácticamente imposible perderse o esquiar por el lado equivocado. Se puede disfrutar del glaciar con total seguridad. Los comerciantes también son muy amables y acogedores.
Lo negativo (aparcamiento y policía municipal): Sin embargo, un inconveniente importante es la gestión del aparcamiento, que arruina la estancia. Llegamos el sábado al sector 1800 (debajo de los apartamentos Meije) y el parquímetro estaba averiado. El domingo seguía roto (fotos adjuntas). Al final del día, tuve la desagradable sorpresa de encontrarme una multa de aparcamiento en el parabrisas, igual que todos mis vecinos en el aparcamiento.
Cuando contacté con la Oficina de Turismo para saber cómo pagar a pesar del fallo, me redirigieron a la policía municipal. Simplemente me dijeron que fuera al otro extremo del aparcamiento o usara una aplicación móvil. Considero este método profundamente deshonesto: emitir multas de aparcamiento masivas a todo un barrio cuando el equipo de la estación está defectuoso. Para solucionar la situación, también nos obligan a pagar una semana completa de aparcamiento (7 días) aunque solo nos quedan 5 días de vacaciones.
Intenté compartir esta experiencia en un grupo local de Facebook para advertir a otros turistas: mi publicación fue eliminada tras 70 comentarios de personas que describían la misma situación. Claramente, la estación prefiere censurar a los clientes insatisfechos antes que reparar sus parquímetros. Es una pena que la administración no esté a la altura de la calidad del área de esquí.