Llevo 42 años viniendo a Cauterets. He pasado muchos momentos maravillosos aquí con mis padres y mi familia. Recuerdo las animadas noches, las carcajadas en la pista de hielo y los paseos nocturnos. Cauterets ha logrado crecer sin perder su encanto de pueblo de montaña. Nada de bloques de apartame…